LA BELLEZA

Me contaba el otro día mi amiga que se sentía defraudada, desanimada y sin ganas de nada;  que no entendía ya por qué había que luchar,  ni si valía la pena la lucha misma.  Ante tanto bombardeo de ideas, de información, ante todo lo que había que hacer, se  había vuelto apática y sin esperanza alguna, y  lo único que le apetecía era  aislarse, perderse, vivir en una cueva alejada de la sociedad. No pude más que animarla y reprocharle la actitud:  debía mantener la esperanza, le dije,  no debía rendirse,  y había que seguir luchando, denunciando. Si se rendía vencerían ellos, apagarían la voz del disidente, del irreverente, del que sacude, del que pica como una pulga chiquitita y  picona  en el culo del poder.

Sin embargo, la conversación me dejó pensando si no tenía cierta razón mi amiga en mantener ese descreimiento al que se veía arrastrada cada vez más por el abatimiento. Estuve dándole vueltas a esa idea: qué es lo que realmente nos salva y da sentido a este mundo sin sentido.

A los pocos días de aquello, me encontré una noche en el Auditorio Alfredo Kraus, escuchando a Pablo Milanés. En ese preciso momento, donde música y poesía se unían, sentí que eran  esos instantes de absoluta belleza los que daban sentido a la vida, y que así como la flor más hermosa nace de las espinas del cactus, hay belleza en medio de la fealdad y el caos. Pensé que aquella era una buena razón para mi amiga y que así se lo diría cuando volviera a verla.

Tal día como hoy nació el mayor poeta español, Lorca, quien supo bien lo que era la belleza y cómo trasmitirla a los demás.  Hoy es un buen día, amiga,  para que recuerdes  cómo lo asesinaron por pensar como pensaba y por ser quién era; y un día para  no olvidar que, mientras unos luchan por acabar con la voz del disidente, del poeta, y asesinar la belleza, hay  otros seres que se sienten impulsados a crearla y regalarla a la humanidad como lo hizo él.

5 pensamientos sobre “LA BELLEZA”

  1. Motivos siempre hay para desanimarse si nos planteamos grandes objetivos abstractos y acaso imposibles de realizar. Todos hemos pasado por viejas aspiraciones, ilusiones concebidas que luego se vinieron abajo, proyectos inflados que se deshincharon, corpus de ideas que nos parecían que resumían y vertebraban un mundo difícil de articular y reducir, etc. He conocido gente que ha perecido en ese camino y gente que ha sobrevivido simplemente relativizando y centrándose en hacer. Encontrando sentido en lo inmediato y aparentemente pequeño. Las crisis están bien siempre para replantearnos nuevos pasos y también pueden ser un jalón difícil de superar para algunas personas. Eso según lo vea cada uno y por el factor azar de que una situación, un grupo o una persona aparezca en tu vida y percibas una aportación se superan ciclos negativos, digamos, o destructivos, según. En fin que no quiero ser ni el psicólogo X ni el embaucador Y. Vivir es jodido y las fórmulas son a la carta para que resulten. Pero ante grandes historias que nos parecen que no abarcamos o que nos desbordan o que no nos dan soluciones lo mejor es hacer un mínimo, hallar significado de o que tenemos al alcance. Y por supuesto, ser extrovertido y comunicarse ayuda muchísimo. Vivir en el pozo ni para las ranas saltarinas.

    Un abrazo.

  2. Fackel como siempre de acuerdo en lo que dices, hacer lo cercano, lo práctico, lo que te permita tus posibilidades y circunstancias. Huir, aislarse no es el camino, en mi modesta opinión. Aunque la tendencia, pese a los muchos y variados medios de comunicación, es esa.

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