Inabarcable deseo

Te deseo
Nado entre tus aguas
Bajo el peso de este deseo violento
Inabarcable, infinito.
Los contornos de mi cuerpo como espuma
desgranada en la arena.
Y el mar reventando en la orilla.
Te busco
Con los pies,
con los manos
 con los besos
Porque el deseo es una ola
 enredándose en
sí misma.
Peces azules que anidan en cuevas marinas
 agua viva
incandescencia de tus formas
incontenibles
El flujo y reflujo
de tu voz
Adentrándose en el mar
Y los ojos
y las bocas
y los brazos
Que  buscan y no
saben qué buscan
Porque mi deseo
Como el mar
no puede ser abarcado nunca
Ni por tus brazos
Ni por tu sexo
Ni por tu boca
Mi cuerpo, naufrago de ti
Te busca
Y no sabe cómo
Y se hunde y se ahoga
Anegada en ti
sin rumbo

barca errante que te surca.

7 pensamientos sobre “Inabarcable deseo”

  1. Una exploración poética apasionada para una navegación arriesgada y acaso quebradiza, ¿no? Y es que como decía el gran Luis Cernuda: "…porque el deseo es pregunta cuya respuesta nadie sabe."

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