Escribir duele

Escribir duele. Escribir de sí duele. Lo peor de todo es que sé si no lo hago desde mí no podré hacerlo desde fuera. Se escribe también para salir de sí, para escapar una realidad que no nos gusta.
Ha comenzado a llover, una lluvia fina y persistente. E había tendido la ropa hacía apenas una hora. Me puse el impermeable y cogí el barreño para recoger la ropa. Cuando salí me di cuenta de que ya era demasiado tarde, me iba a mojar y ya era imposible salvar la ropa. Volví adentro. Seguramente esto es lo que diferencia a la literatura femenina. Interrumpir el pensamiento por cuestiones más prosaicas. ¿Haría un hombre escritor este acto? Probablemente no. No los hombres de antes. El discurso varía. La mujer creó la narración fragmentada.

12 pensamientos sobre “Escribir duele”

  1. Me encanta, la literatura fragmentada.
    sucede que los hombres no tienen que coger el barreño e ir a por la ropa cuando llueve y nosotras sí, ya es parte de nuestra necesidad vital.
    Esto entraría dentro de usos y costumbres.

  2. Me gusta este tema de las peculiaridades de la mujer que escribe…y voto por distraerme cuando escribo, pero siempre poder salvaguardar ese tiempo y ese espacio para tener la posibilidad de embaucarme en la página blanca.

  3. Que buena entrada, tan real y llena de aristas. Me dispara muchos temas, para que nos juntemos en el living de casa, puchito compartido y mate de por medio – momentos inolvidables y que añoro –

    Pero sòlo dirè lo primero que se me ocurriò y que alguna vez leì por ahì: "El que escribe no sabe"

    Abrazos gigantes y nubes de besos que lleve el viento para tus pagos canarios!

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